Los barrancos son mucho más que cauces temporales. En ellos confluyen procesos geológicos, hidrológicos y ecológicos que los convierten en espacios de gran valor ambiental.
Las inspecciones realizadas por los Agentes de Protección de la Naturaleza de Aragón permiten detectar problemas de erosión, vertidos o alteraciones del cauce, así como evaluar riesgos para quienes practican senderismo o barranquismo.
Gracias al uso de cartografía, seguimiento sobre el terreno y coordinación entre servicios, se protege tanto la conservación del entorno como la seguridad de las personas.