En el Día Internacional de la Biodiversidad recordamos que conservar la fauna también significa recuperar el equilibrio natural en nuestras ciudades.
El seguimiento del cernícalo vulgar es otro ejemplo de conservación y participación ciudadana. Gracias a la colaboración de los “Vigilantes Verdes”, vecinos que comunican avistamientos desde sus viviendas, es posible conocer mejor la evolución de esta especie y mejorar su protección.
La gestión responsable de la fauna combina seguimiento técnico, conservación y colaboración ciudadana para mantener el equilibrio entre naturaleza y entorno urbano.