Fuente: La Verdad
Agreden a un forestal al ir a denunciar una quema ilegal en un polígono de Roldán
El Agente Medioambiental fue golpeado por un grupo de personas al tratar de fotografiar la infracción y pedirles que se identificaran
Un Agente Medioambiental fue agredido, en la mañana de ayer, en la pedanía pachequera de Roldán al tratar de denunciar una quema ilegal. Las lesiones de la víctima, según confirmaron fuentes de la Consejería de Cultura, Turismo y Medio Ambiente, no revisten gravedad, pero los hechos ya han sido denunciados ante la Guardia Civil para que busque a los agresores y se les lleve ante la justicia.
Los hechos, según pudo saber 'La Verdad', ocurrieron en torno a las 11.30 horas, cuando este agente forestal, que realizaba su vigilancia habitual en esa pedanía de Torre Pacheco, se percató del humo que salía de un polígono industrial. Al acercarse a la zona observó a un grupo de personas que estaban realizando una quema aparentemente ilegal de enseres y les advirtió de que su conducta estaba fuera de la ley. Supuestamente, cuando el agente sacó una cámara fotográfica para tomar imágenes de la infracción y les pidió que se identificasen, los autores de la quema se abalanzaron sobre él y le propinaron diversos golpes.
La Consejería condenó ayer estos hechos que, señaló, «son aislados y se producen de manera puntual». Remarcó su «total respaldo a la actuación del agente agredido que, como el resto de agentes medioambientales de la Región, realiza una magnífica e importante labor de salvaguarda de nuestra riqueza y patrimonio natural, de prevención de incendios y de protección medioambiental». La Consejería confía en que «la acción de la justicia corrija este tipo de comportamientos reprobables que no deben volver a producirse».
La Consejería remarca que los hechos «son aislados y se producen de manera puntual»
Exigen llevar armas
La seguridad de estos agentes volvió ayer a situarse en el candelero después de que el pasado enero un cazador sin licencia matase a dos agentes forestales en la comarca del Segrià, en Lérida. Iban desarmados, como la gran mayoría de los 6.000 agentes forestales o medioambientales que patrullan los montes y campos de toda España.
Tras el suceso, muchas de las asociaciones y colectivos profesionales de los agentes, también aquí en la Región, volvieron a reclamar que se arme a todos los funcionarios desplegados. Esta es una reivindicación histórica del colectivo. Sin embargo, el Gobierno lo ve inviable. Y no por una cuestión legal -porque en realidad sí que pueden ir armados durante el servicio-, sino por un problema logístico: la falta de armeros en los montes, ya que no pueden portar pistolas, carabinas o escopetas cuando no están en horas de trabajo.