Rubén Cabrero, presidente de AEAFMA, explica la situación, las carencias y necesidades del cuerpo de Agentes Forestales tanto a nivel nacional como a nivel local en el caso de Extremadura en una entrevista radiofónica.
Faltas de respeto, agresiones, intentos de atropellamiento, coches quemados, intento de agresión con arma blanca suman más de 30 casos en los últimos cinco años sólo en Extremadura. A pesar de la existencia de sentencias condenatorias la administración sigue sin implicarse. Normalmente estas agresiones son llevadas a cabo por delincuentes o como represalia contra los Agentes por cumplir con su cometido: el cumplimiento de la ley. Una labor que llevan a cabo en condiciones muy mejorables. La falta de oposiciones hace que en Extremadura cada Agente trabaje cubriendo un territorio inmenso. Si a eso le sumamos los vehículos en mal estado, la falta de cobertura en el teléfono o emisoras y realizar un servicio en solitario tenemos la situación perfecta para que pueda suceder algo. Una vez que se explica y se da a conocer la realidad del colectivo se puede entender el sentimiento de desamparo que llena la página web de la Asociación; “Nosotros protegemos el medio ambiente pero a nosotros no nos protege nadie.” Contra la policía nacional, local o guardia civil no hay represalias pero en cambio, contra los Agentes sí. Por ello piden que se evalúen los riesgos reales a los que se enfrentan en cada situación y cada comunidad autónoma.